Una propuesta centrada en el alumno “protagonista de”
y “comprometido con” su propio aprendizaje
La Congregación de Jesús María

Fundada por Santa Claudina Thévenet en Lyon (Francia) en 1818, la Congregación de las Religiosas de Jesús María está hoy presente en 28 países, en cuatro continentes.
Esencialmente apostólica, la Congregación, siempre dispuesta a servir, se halla presente en los países más diversos organizada mediante 16 provincias. Con el objetivo principal de hacer conocer y amar a Jesús y a María, las religiosas son enviadas con la misión de anunciar el Evangelio por medio de la educación cristiana en distintas obras: escuelas, colegios y universidades; internados y residencias; acompañamiento de jóvenes, casas hogar y casas cuna; residencias de personas mayores; dispensarios; parroquias; centros de catequesis; centros de promoción; obras sociales; cárceles y hospitales entre otros.

La actual Madre General de la Congregación (con sede en Roma) es la Hermana  Mónica Joseph (rjm) y la Madre Provincial de Uruguay – Argentina es la Hermana Ruth Otero (rjm).

Nuestra Fundadora: Santa Claudina Thévenet


Claudina Thévenet nace en Lyon en 1774, como la segunda de siete hijos, en una familia de comerciantes en seda. Claudina tiene 19 años cuando el 5 de enero de 1794, presencia el cruel ajusticiamiento de sus hermanos y a pesar de su profundo dolor, tal como ellos se lo habían pedido, perdona y calla. Conmovida por las miserias producidas por la Revolución decide transformar su experiencia de perdón en una actitud efectiva hacia los demás y funda la “Providencia” apoyada por sus jóvenes compañeras de la Asociación de los Sagrados Corazones. El Padre Coindre, asesor espiritual de la Asociación, señala entonces a Claudina como responsable del grupo para realizar esta misión y le dice: “Dios te ha elegido, responde a su llamada". La respuesta de Claudina da origen a la Congregación de las Religiosas de Jesús María.

La Providencia se sostiene a partir de los trabajos realizados en los telares y se van perfilando los rasgos de una pedagogía centrada en la formación de la juventud. Claudina sabe muy bien qué mujeres quiere formar para transformar la sociedad francesa. Quiere mujeres de fe viva y para ello les da una buena instrucción religiosa, capaces de ganarse honradamente la vida, de allí que despierte en ellas el sentido del trabajo bien hecho, mujeres capaces de formar hogares felices por entregarse desinteresadamente a los demás, por eso su proyecto educativo está centrado en valores: Fe en Dios y en las personas, colaboración, responsabilidad, gratitud, gratuidad... Claudina propone la pedagogía del amor basada en el seguimiento personalizado de cada niña.

El 3 de febrero de 1837 muere y nos deja como legado la profunda convicción de que la educación debe ser instrumento de cambio social que sirva para construir un mundo más justo y mejor. Hoy las experiencias de vida de Claudina y la fuerza de su carisma están presentes en todos los continentes.

Más información: www.rjmgeneral.org